SARTRE: Su filosofía en mi vida

SARTRE: Su filosofía en mi vida

El Existencialismo en mi vida

Jean Paul Sartre y su filosofía existencialista llegaron a mi vida como la mayoría de las cosas importantes llegan a la vida de un ser humano: sin buscarla.
Unas peregrinas de la cultura, en medio de su viaje, se cruzaron conmigo, regalándome un libro de este genio literario. Este hecho, junto a a su predicación del Santo Evangelio de los Oprimidos (la filosofía de Marx), influyeron notablemente en mi pensamiento.
a todos ellos les debo, indudablemente, gran parte de la formación intelectual que hoy es mi orgullo.

lunes, 29 de octubre de 2007

CRITICA A LA VIDA COTIDIANA

La psicología social como critica de la vida cotidiana (Ana Quiroga)

La psicología social como critica de la vida cotidiana es un análisis de nosotros, los sujetos, en nuestras condiciones concretas de existencia. Somos sujetos de necesidades en un intercambio permanente con el medio.
El sujeto humano es un ser que posee una organización biológica particular a la que llego en un proceso evolutivo. Posee necesidades primarias como el alimento, el abrigo, la sexualidad, el trabajo, el cual es una actividad previamente planificada y social. Pero el trabajo humano es diferente al trabajo animal, el cual es instintivo, mecánico.
La producción social de la vida es constitutivo de lo humano, en esa doble relación con los otros hombres y con la naturaleza, que determina la vida en su posibilidad y en sus formas.
La producción es la condición de la vida, es la condición última de emergencia, de posibilidad de los procesos psíquicos, condición ultima de la subjetividad. Implica el establecimiento de relaciones direccionales y de procesos de comunicación. Ese animal que trabaja intelectualmente es el hombre. El pensamiento, según Piaget, es acción interiorizada, o sea, que no hay actividad psíquica desvinculada de la experiencia concreta del sujeto, de su practica, de sus relaciones reales.
Criticar la vida cotidiana significa realizar un análisis de las formas en que los sujetos se interrelacionan, tanto con el medio como entre sí, determinándose así el interjuego fundante para la constitución de la subjetividad, entre necesidad y satisfacción vincular social de esa necesidad. Es el análisis del destino de las necesidades de los hombres en una estructura social determinada.
El vínculo es la relación social elemental y primaria, el ámbito en el que se manifiestan las necesidades de los sujetos y cumplen su destino social de gratificación o frustración. Es el ámbito en el que se actualizan las respuestas socialmente pautadas para las necesidades de los sujetos.
La vida cotidiana es el espacio y el tiempo en que se manifiestan en forma inmediata y directa las relaciones que los hombres establecen entre si y con la naturaleza en función de sus necesidades, configurándose así lo que hemos denominado sus condiciones concretas de existencia.
Cotidianidad es la manifestación inmediata, en un tiempo, con un ritmo, en un espacio, de las complejas relaciones sociales que regulan la vida de los hombres en una época histórica determinada. Así la vida cotidiana se manifiesta como un conjunto heterogéneo y multitudinario de hechos, actos, objetos, relaciones, actividades que se nos presentan en forma “dramática”, es decir, como acción, como mundo en movimiento.
La vida cotidiana es predominantemente experiencia de acción.
Desde el sistema social se mitifica lo cotidiano, a través de un mecanismo que es típico de la ideología dominante, la naturalización. La crítica o la crisis permite realizar un análisis objetivo, analizar un hecho, de manera opuesta a la actitud ingenua.
Una consecuencia de la crítica es desmitificación, la ruptura de los mitos, la superación de ilusiones o ficciones en relación a los hechos.La práctica es el primer momento de todo proceso de conocimiento.
El arte es una de las formas de crítica de lo cotidiano, es una forma de conocimiento, de exploración y transformación de la realidad en tanto plantea modificaciones a aquellos que se comunican con las obras de arte. Las producciones artísticas se refieren a las múltiples formas de la realidad con un código, con un leguaje que le es propio y que provoca en quien se acerca a esa producción artística un tipo particular de vivencias que es la vivencia estética. Desde su leguaje particular ilumina la realidad.

Crítica de la vida cotidiana

Nuestras relaciones sociales son complejas, estamos articulados a los otros por algo más que una coexistencia en tiempo y espacio, por lazos fundantes, que hacen a la producción de bienes y a su distribución, y de las que depende nuestra posibilidad y forma de existencia.
La soledad o aislamiento se transforma en el estatuto social del individuo en tanto habitante de la gran ciudad; la sociedad creadora de masas genera la soledad como reciprocidad de aislamiento, y ese aislamiento es un comportamiento histórica y socialmente determinado, condicionado, en el interior de una reunión, de una aglomeración de seres humanos. Un mecanismo irreflexivo-inconsciente de hacer se instala en lo cotidiano, y se transforma en una de las condiciones de esa relación de desconocimiento-pseudoconocimiento, que guardamos con nuestra experiencia cotidiana, en la que los fenómenos no resultan significativos, quedan encubiertos, bajo el mecanismo de lo obvio, lo natural y autoevidente.
Esta posición acrítica condiciona una adaptación pasiva a las condiciones concretas de existencia. El mito, según Barthes, es un mensaje que evacua lo real, que evapora lo real. En un mito las palabras, portadoras materiales del mito-mensaje social, no remiten a lo real, no denotan, no designan, solo encubren. El mito homogeneiza.
La crisis separa, rompe la fusión con la cotidianidad, la despoja de su carácter “natural”, quiebra la cotidianeidad.

Áreas de análisis de la vida cotidiana: trabajo, familia, tiempo libre

Al analizar la cotidianeidad, distinguimos en ella tres regiones o áreas de emergencia, en codificación y desarrollo de las necesidades humanas. Estas áreas son: la del trabajo social, la de la vida familiar y la del tiempo libre. Es en el interjuego entre estas distintas esferas: trabajo, familia, y tiempo libre que se determina el individuo concreto.
Familia: adquiere el carácter de refugio y muchos identifican la esfera del tiempo libre con la de la esfera familiar. También implica responsabilidad, obligación exigencia y trabajo doméstico.
Tiempo libre: en la época feudal, no era un tiempo individualmente disponible, no había elección del sujeto en el uso del tiempo. En la sociedad industrial ese tiempo es emergente del desarrollo tecnológico, que permite reducción en la jornada laboral. El tiempo libre se define como región autónoma de lo cotidiano, más precisamente del trabajo, ya que es el tiempo libre de trabajo.
Trabajo: es una acción planificada que compromete la capacidad psicofísica del sujeto; mediante esa acción el hombre transforma la realidad externa, cumpliendo en ella sus objetivos. Es una de las formas de la relación sujeto-mundo. Es fundamental en la constitución de la identidad. Forma parte de nuestro mundo externo.
El juego para el adulto conserva el carácter de un espacio transicional entre realidad cotidiana y sus fantasías. Entre un plano real y un plano simbólico. El juego es para el adulto un espacio permisivo, con reglas que no son constricciones en tanto establecidas y pactadas voluntariamente, que también puede abandonar libremente. La tensión en el juego es incertidumbre, algo que va a ocurrir, la contradicción tendrá que resolverse, se acerca el desenlace.
El ídolo es el soporte de las proyecciones de los otros. Está situado en un terreno peligroso, porque debe actuar cumpliendo las expectativas masivas. Pero también actúan, juegan, trabajan hacia el horizonte de la cotidianidad.
GABI MARTINEZ

1 comentario:

Yo no mas dijo...

Y usted por qué no continuó escribiendo?!?!... me ayudaste bastante para aclararme sobre una investigación que tengo que hacer.. no lo deje botado!!

saludos